Abrir el aula al mundo, por Christian Ollivier (I)
(He dividido este artículo en dos partes, la primera de las cuales se puede leer aquí y la segunda en el blog de Nodos_ELE. Las razones son tanto de forma – entradas eternas cansan a cualquiera- como de contenido: el artículo va acercándose cada vez más al tema sobre el que escribimos a diez manos en ese blog. Y bueno, algo lúdicas también).
Fantástica la conferencia de Christian Ollivier el sábado en Barcelona (lo que conseguí entender de ella y reconstruí con mucho empeño y la ayuda de algunos compañeros y documentos): “Ouvrir la classe de langue sur le monde pour motiver les aprenants et modifier la relation enseignants-apprenants”.
En ella, Ollivier apuntó que el MCER ¿curiosamente? no utiliza en ningún momento el término “enfoque comunicativo”. Lo que es “comunicativo” en el Marco es una situación, una competencia, una tarea o una estrategia, pero nunca un enfoque o una perspectiva. El MCER no se centra ya en la comunicación lingüística, sino en la acción misma (¿recuerdan la cita? “…miembros de una sociedad que tiene tareas (no solo relacionadas con la lengua) que llevar a cabo…”. De esta forma, el Consejo de Europa reorienta los objetivos y la metodología de enseñanza de lenguas extranjeras.
Además, Ollivier analizó la relación entre los agentes sociales que desempeñan esa tarea. Por eso habló de la “perspective interactionelle” (algo así como el “Enfoque orientado a la Interacción”) y para ilustrar su exposición basó toda la conferencia en dos sencillos y esclarecedores ejemplos, para los cuales no necesitó mostrar una sola herramienta tecnológica. Ejemplos que no apabullaron, sino convencieron por su lógica y su sentido común.
Puso como ejemplo una actividad que se encuentra en todos los manuales de lenguas extranjeras, y fue integrándola en perspectivas cada vez más acercadas a la accional. Se trata de la actividad: “Escribe la receta de un plato típico de tu país”. Les suena, ¿no?
En los manuales más tradicionales, esta actividad no se encuadra en un contexto social y carece de un objetivo extralingüístico. El alumno –llamémoslo Franz- sabe que el único lector de su receta será el profesor, quien se llevará la receta a casa –en el mejor de los casos- para corregirla, más que para prepararla. Por lo tanto, Franz se centrará probablemente en los aspectos lingüísticos e intentará hacer el menor número de errores posible. Lógico, ¿no? Lo haríamos muchos de nosotros, probablemente.
Esta misma actividad en un manual por tareas, sin embargo, ya amplía el público meta: del profesor al grupo de alumnos. En un manual así se propone, por ejemplo, hacer un libro de las recetas de toda la clase, fotocopiarlo y repartirlo. En este caso, Franz tendrá probablemente más cuidado en la elección de la receta y buscará una que pueda interesar al resto de sus compañeros. Y es que no será ya solo el profesor quien evalúe su producto sobre la base de criterios lingüísticos, sino que serán principalmente los compañeros quienes lo hagan, según el éxito que esta tenga entre ellos: ¿les apetecerá preparar su receta?
Pero podemos abrir aun más el círculo… (Sigue en Nodos_ELE)
2 comentarios hasta ahora
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Hola,
En relación con exelearning mira este enlace de una activida que estoy creando para los alumnos. Ahí se muestran algunas de las posibilidades (aunque no he incluido preguntas)
http://jcmoreno.es/nubes/index.html
José Cuerva
Muchas gracias, José. Me parece muy interesante tu propuesta. Ya me hago una idea de lo que se puede hacer con exelearning.